Principios FAIR: buenas prácticas para datos abiertos de investigación

Con el objetivo de desarrollar la filosofía de la Ciencia Abierta, la Comisión Europea requiere, desde enero de 2017, que todos los proyectos financiados con el Programa Horizonte 2020, salvo excepciones justificadas, garanticen el acceso abierto a los datos de investigación.

Junto al requerimiento de desarrollar un plan de gestión de datos de investigación, hay que depositar en abierto estos datos siguiendo los principios FAIR (acrónimo de Findable, Accessible, Interoperable y Reusable), que se publicaron en 2016 en la revista Scientific Data de Nature, en el artículo Principios FAIR para el manejo y administración de datos científicos.

Los principios FAIR consisten en un conjunto de cualidades para conseguir que los datos sean:

  1. Encontrables: asignando un identificador único y persistente DOI o handle, describiendo los datos con metadatos enriquecidos, incluyendo el identificador asignado e indexándolos en un recurso de búsqueda.
  2. Accesibles: utilizando protocolos estandarizados de comunicación que sean abiertos y gratuitos. Cuando los datos no puedan ser abiertos por razones de privacidad, seguridad nacional o intereses comerciales, el protocolo debe permitir procedimientos para la autentificación y la autorización.
  3. Interoperables: los metadatos deben utilizar formatos, lenguajes y vocabularios acordados por la comunidad y contener enlaces a información relacionada mediante identificadores.
  4. Reutilizables: asignando metadatos con atributos que proporcionen información contextual y metadatos de información sobre su procedencia. Deben utilizar una licencia abierta y legible por ordenador y estándares que use la comunidad del dominio concreto, para permitir su reutilización.
Principios FAIR.

Imagen: Australian National Data Services.

Publicar los datos de investigación en acceso abierto y siguiendo los principios FAIR permite cumplir con el siguiente lema: «as open as possible, as closed as necessary». Nos recuerda la importancia de hacer los datos abiertos en la medida en que sea posible, y lo necesariamente cerrados para proteger los datos personales, sensibles, médicos, de salud, datos relacionados con temas de confidencialidad, de seguridad o en caso de que puedan ser explotados comercialmente o industrialmente.

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Vídeo y presentación de la conferencia de la Semana del Acceso Abierto

Se han publicado en Dadun el vídeo y la presentación de la conferencia impartida por Tony Hernández el pasado 23 de octubre, con motivo de la Semana del Acceso Abierto. Se pueden consultar en la siguiente dirección: http://hdl.handle.net/10171/55403

El título de la conferencia fue Los datos abiertos en el contexto de un nuevo sistema de comunicación y evaluación científica y en ella respondió a varias cuestiones prácticas sobre cómo gestionar datos de investigación, como dónde depositarlos, o cómo debe ser un plan de gestión de datos, que algunos proyectos exigen.

La experiencia de compartir datos de investigación en un repositorio: el punto de vista de los investigadores

Silvia Carlos y Alex Armand son dos investigadores de la Universidad de Navarra con algo en común: ambos han compartido datos de investigación en un repositorio y nos han explicado cómo fue su experiencia.

Silvia Carlos Chillerón.

Para Silvia Carlos Chillerón, profesora e investigadora del Instituto de Salud Tropical (ISTUN), el proceso fue sencillo y breve, siguiendo los pasos que el repositorio escogido le indicaba. Sin embargo, se encontró con el inconveniente de no tener información previa: «creo que mi falta de experiencia y la falta de información al respecto llevan a hacer algo sin pleno conocimiento del objetivo y las consecuencias de depositar públicamente datos». En su caso, el motivo para depositar los datos fue que la revista en la que publicaba, PlosOne, lo estipulaba como un requisito imprescindible.

 

Alex Armand.

Alex Armand, investigador del Navarra Center for International Development (NCID) del ICS, también se encontró con la necesidad de depositar los datos de su investigación, pero en su caso por requisito de la institución que financiaba el proyecto. Tal y como ha explicado, un trabajo adicional que tuvo que acometer consistió en hacer que los datos compartidos fueran interpretables por terceros, ya que la finalidad última es «permitir que otros investigadores repliquen los resultados o usen los datos en otras investigaciones». Esta es precisamente una de las características para que los datos sigan los principios FAIR (acrónimo de Findable, Accessible, Interoperable y Re-usable).

Armand opina que un incentivo para compartir datos y depositarlos en acceso abierto es que sean citables, «de manera similar a los artículos», algo que actualmente no es habitual en muchas áreas de investigación. Desde su punto de vista, «esto sería un incentivo mayor para que el investigador invierta más tiempo en el acceso público a los datos que recogió.»

¿Has depositado en un repositorio los datos resultantes de tus investigaciones? ¿Cómo ha sido la experiencia?